Empezó en una fogata
Joe creció a las afueras de Detroit, Michigan, donde hamburguesa quería decir Bob's Big Boy. Llegó a Puerto Morelos a abrir un bar con unos amigos. El bar no funcionó.
Una noche, en una casa que rentaba cerca de la playa, un poco fuera del pueblo, asaron hamburguesas en una fogata. Todos estaban comiendo y Joe lo dijo en voz alta: esto se podría vender en el pueblo. No había ninguna hamburguesa aquí que supiera así.
Burgers are better than pizza. Duh.
Nadie sabía dónde estábamos
Las primeras costaban 100 o 110 pesos. Los pedidos llegaban por Facebook y WhatsApp, se cocinaban en el patio y en el porche, y Joe los repartía él mismo. Para que la gente hablara, fueron a los happy hours del pueblo y regalaron 75 hamburguesas.
No había restaurante adonde ir, y eso se volvió el chiste. Uno de los primeros clientes le contó a Joe que unos amigos de visita habían oído de estas hamburguesas y le preguntaron dónde estaban. Su respuesta: “No sé. Les escribes y te traen unas hamburguesas buenísimas”.
Eso es lo underground. El nombre se quedó.
Un restaurante de verdad
En 2018 se volvió restaurante, en Niños Héroes, del lado del puerto. En diciembre de 2020 se mudó a la Av. Javier Rojo Gómez, donde está hoy. El menú siguió creciendo y las hamburguesas conservaron los nombres que fueron recibiendo en el camino. Ver el menú.
“It's where you go for a burger”
Una vez abrió otra hamburguesería en el pueblo, y cerró. Un cliente de siempre llegó después y le dijo a Joe: “Probé el lugar nuevo. No te preocupes, no está bueno. Aquí es donde venimos por una hamburguesa”. Desde entonces es la frase de la casa.
Lo que no cambia
Los costos suben cada año. La carne no va a cambiar, ni la atención a la calidad.